CAS Colegio María Reina
La siguiente clase, Lizel se acerco a mi, me abrazo y me dijo:
"ya estoy participando mas, estoy teniendo mejores notas". Esas
palabras me hicieron sentir muy bien, la abracé y le dije que así se hace. Fue
una conmoción muy grande la que me causo. Se sintió muy bien saber que había
ayudado a una niña no solo a nivel academico, sino también a crecer como persona.
Me gusto mucho ver a Lizel interactuando mas con sus compañeras, levantando la mano en clase y queriendo participar en todo momento. Ya no era más esa niña introvertida que conocí la primera clase. Ella era la nueva Lizel.
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